Todas las entradas por R. L. Ventura

Médico, músico y muy majo~ ☆

(0.5) Inspiración poco ortodoxa~

Para entrar un poco en contexto: hace algunas semanas debido a mi trabajo tenía que constantemente moverme en camión unas seis horas cada dos semanas aproximadamente y, aunque muchas veces era tiempo para dormir me la solía pasar sin más que hace que escuchar música y admirar el conocido paisaje…

Entre viaje y viaje, les diré que franca y llanamente me aburría pero entonces, me golpeó la inspiración, cual Super Mario a un bloque con signo de interrogación.

Eureka, mamma mia!

¿Por qué no usar ese cuarto de día en hacer algo de provecho (para mi espíritu, no sobra decir) como jugar un exquisito videojuego?

Y yéndonos más allá… ¿qué tal practicar alguna lengua extranjera para no solo apelar a mi espíritu sino también a mi intelecto?

La idea era perfecta y pensando un poco en lo que tenía a la mano para esos viajes (mi teléfono celular, mi tableta y a veces mi laptop), opté por decantarme de lleno a los dispotivos móviles. Entonces, tendría que forzosamente ser un videojuego retro de consola portátil o bien algo que tuviese una «potencia» de 64 bits o menos, porque mi móvil es todo menos una flagship de alguna gran empresa asiática… más bien, es como un pequeño bote pesquero.

Haciendo memoria, recordé que de niño (les diré, hace ya casi un par de décadas) solía jugar mucho a la Game Boy Advance aquella mítica consola de sexta generación de la gran N que era, sin muchos rodeos, una Super Nintendo Entertainment System hecha portátil… ¡ah! qué buenas memorias, recuerdo que tuve la original al poco tiempo de salir y la versión SP, que era plegable (¡chúpate esa, Samsung series Z!), con luz integrada y una batería recargable por cable.

Una consola grande entre las grandes. El sueño hecho realidad de todo infante de los 2000’s.

Estaba, pues, decidido: jugaría algo de la GBA en mi celular de formas poco ortodoxas, no sobra decir en lo que daban las seis horas de mi aburrido viaje. En esencia, el plan era muy simple, pero quedaba aún una muy importante cuestión que resolver.

¿qué juego merecía ser exhumado para goce y disfrute mío? ¿qué aventura debía volver a ser jugada, ahora en francés?

Quédense sintonizados en la siguiente entrada para (re) descubrir un juegazo y, quizás, una recomendación para practicar tus lenguas extranjeras~

Uh lalá… aunque no era así como me imaginaba el aprendizaje del francés con videojuegos retro.

– RLV –

(0) La dulce nostalgia de pocos bits~

Muchos de nosotros (tanto quienes leen como quienes trabajan este blog) seguro tenemos nuestros añitos ya vividos, en consecuencia hemos vivido con el paso del tiempo varias generaciones de videojuegos, tema central que nos compete, pasando desde los valerosos 8 bits hasta las mega producciones triple A.

En nuestras manos han pasado infinidad de mandos, en nuestros ojos han brillado cantidad tremenda de pixeles y en nuestros corazones se han clavado, cual Master Sword en firme roca sagrada, miles de historias que nos han marcado en mayor o menor grado.

La nostalgia es, pues, un sentimiento inevitable para aquellos quienes llevamos ya un tiempo jugando y no hay sentimiento más amigable y cálido que volver a vivir (ahora con más experiencia y sobriedad por los años) viejas aventuras que otrora nos colmaron de emociones.

Ese pequeño pero firme impulso puede ser bien encauzado para lograr cometidos de amplia envergadura.

En mis siguientes entradas les iré contando (a manera de recomendaciones y a manera de blog) cómo usé la nostalgia transversalmente para desarrollar otras esferas de mi vida.

¡No dejen de sintonizarnos para más información~!

– RLV –